La propaganda y la publicidad
Bitácora # 6
Por: David Felipe Godoy Vidal
Por: David Felipe Godoy Vidal
Desafortunada, no asistí a la clase eje fundamental
de ésta bitácora. Sin embargo, estuve hablando con varios compañeros para saber
de qué temas se había expuesto en la sesión. Por lo tanto, hablaré sobre los
asuntos y los profundizaré.
El hombre ha diseñado, a lo largo de su historia,
mecanismos para persuadir las comunidades y así lograr beneficios individuales
para luego transformarlos en “beneficios colectivos”. Por lo tanto, la
comunicación persuasiva ha sido muy eficaz. “La comunicación persuasiva se
caracteriza por la intención manifiesta del emisor de producir un efecto en el
receptor y modificar su conducta: inducir al consumo, estimular la
participación política, o conseguir un determinado producto o marca (Roiz, 1996) .
Todos los días recibimos mensajes desde distintas
fuentes. Muchos de los mensajes que recibimos tanto de los medios de
comunicación tradicionales como en el espacio público, ya sea en la calle o en
el internet influyen en nuestro pensamiento y en el momento de tomar
decisiones. Es importante distinguir las diferencias entre dos palabras comunes
y que normalmente se presentan en nuestras mentes cuando se habla de persuasión
o bien, manipulación: Propaganda y publicidad.
La propaganda es “el intento deliberado y
sistemático de dar forma a las percepciones, manipular las cogniciones y
dirigir la conducta para lograr una respuesta que sólo promueve la intención
del propagandista”. Jowett y O’Donnell (1992), citado por (Record, 2016) . Éste es el concepto
general, pero la propaganda se manifiesta en momentos determinados y con fines
específicos. Por ejemplo, se presenta en las contiendas políticas democráticas
y en la difusión de mensajes en todos los sistemas políticos, también en los conflictos
nacionales e internacionales. Esta situación ha creado varios dilemas morales
en la ciencia política. Sin embargo, la efectividad de los mecanismos de
propaganda sobre la mesa es muy alta y útil para imponer ideologías y buscar el
poder. Es preciso recordar que uno de los máximos exponentes de la propagada es
Josehp Goebbels, ministro de propaganda nazi, quien postuló once principios para lograr una
efectiva manipulación. Entre ellos están:
1.- Principio de
simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo;
Individualizar al adversario en un único enemigo.
2.- Principio del
método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o
individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3.- Principio de la
transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo
el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras
que las distraigan”.
4.- Principio de la
exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea,
en amenaza grave.
5.- Principio de la
vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos
inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la
masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La
capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además,
tienen gran facilidad para olvidar”.
6.- Principio de
orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y
repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes
perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni
dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite
suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
7.- Principio de
renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a
un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en
otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el
nivel creciente de acusaciones.
8.- Principio de la
verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de
los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9.- Principio de la
silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen
argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también
contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
10.- Principio de la
transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un
sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y
prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar
en actitudes primitivas.
11.- Principio de la
unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el
mundo”, creando impresión de unanimidad (Altaveu, 2015).
Aunque la expresión ética de estos principios es muy
baja, posiblemente, varios de los partidos políticos en Colombia le darán un
repaso a estos consejos para las campañas a la presidencia del 2018.
La propaganda no se puede confundir con la
publicidad o comerciales publicitarios que pasan en televisión.
Si bien es cierto que
la mayor parte de la publicidad que recibimos es de carácter comercial, ello no
indica que toda la publicidad obedezca a dichos fines. La mayor de las definiciones
considera que la publicidad es una modalidad de comunicación, lo cual es un
error común. La publicidad si se inscribe dentro del ámbito de la comunicación,
pero no como una modalidad sino como una herramienta o técnica susceptible de
ser utilizada por diferentes modalidades comunicativas que son las que le
marcan los objetivos (Centeno, 2006) .
Según Centeno la publicidad no solo se debe
considerar una herramienta con el objetivo de vender un producto o servicio
sino que también se puede considerar publicidad los anuncios gubernamentales
que invitan a ahorrar agua o ponerse las vacunas a tiempo. Aunque esta última
no tiene como fin vender algo, si persuade y llega de forma unipersonal a la
masa, característica típica de la publicidad.
Los espacios de los medios de comunicación son
sostenidos gracias a la publicidad pagada para que sea difundida.
Finalmente, es importante resaltar un concepto que
se mueve dentro del tema de la publicidad. La llamada disonancia cognitiva:
Es la incomodidad, tensión o ansiedad que experimentan los individuos cuando sus
creencias o actitudes entran en conflicto con lo que hacen. Este displacer puede llevar a un intento de cambio de la
conducta o a defender sus creencias o actitudes (incluso llegando al autoengaño) para reducir el malestar que producen (García-Allen, s.f).
Esta conducta
es muy común en las personas, especialmente, en los jóvenes cuando quieren
justificar una mala decisión, un acto de irresponsabilidad o cuando quieren burlar
una situación en cuanto no encuentran una salida.
Así mismo la
publicidad y la propaganda pueden utilizar frases o mensajes que conllevan a la
disonancia cognitiva. Por lo tanto, a las personas se les debe prepararse para que
sean hombres y mujeres conscientes, críticos quienes analicen muy bien los
mensajes que llegan desde los medios de comunicación masivos y alternativos paran
tomar decisiones claras, ser racionales y no bobos útiles en medio del sistema
de la política, el marketing y en el fenómeno más actual: la posverdad.
Referencias
Altaveu. (25 de diciembre de 2015). Obtenido de
http://altaveudigital.com/los-11-principios-de-la-propaganda-nazi-de-joseph-goebbels/
Centeno, J. C. (2006). Comunicación
publictaria hoy. Revista mexicana de comunicación, 51.
García-Allen, J. (s.f). Psicología y
mente. Obtenido de
https://psicologiaymente.net/psicologia/disonancia-cognitiva-teoria-autoengano
Record, P. D. (2016). Propaganda. PsycINFO
Database Record, 322-323.
Roiz, M. (1996). Mailxmail.
Obtenido de http://imagenes.mailxmail.com/cursos/pdf/2/tecnicas-modernas-persuasion-2442.pdf
Comentarios
Publicar un comentario